EDH-Para qué pensar si es más fácil y sale más barato copiar

Posted on 2012/01/20

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Por Harry Washington.20 de Enero de 2012

Hace aproximadamente ocho años iniciamos una empresa de diseño de interiores y mobiliario con mi esposa. No ha pasado mucho tiempo desde entonces, sin embargo como consecuencia de la pasión por lo que hacemos y por el deseo de darnos a conocer por nuestra originalidad e innovación, hemos alcanzado reconocimiento nacional e internacional en estas áreas del diseño. Para nosotros es un orgullo poder representar al país y ser voceros en el extranjero del talento que SI existe en El Salvador.

En vista de lo acontecido con este inicio de campaña político electoral 2012, con los diferentes casos de copia de campañas que hemos podido observar, me he querido pronunciar, dando mi opinión como diseñador y como ciudadano crítico. Me duele darme cuenta que hemos llegado a un punto en el país de aceptar la copia como algo que sucede y es hasta cierto punto normal.

Por esta ocasión dejaré a un lado a las agencias de publicidad y productoras que se han prestado para hacer estas campañas copiadas, y que han recibido el pago por los servicios de realización de una "campaña publicitaria creativa", para enfocarme en la otra parte del problema, que considero de mayor trascendencia.

El gerente de una empresa decide copiar un producto porque tiene pruebas de que el original funcionó. Por otro lado, el consumidor al ver que esta copia resulta en precios más bajos, lo espera…"¡Ah chis, por maje lo voy a comprar ahorita…yo lo voy a comprar cuando salga la copia!" Dejando a un lado el común conocimiento de que lo barato a la larga sale caro y que las copias nunca son tan buenas como el original; sin embargo, aun con este conocimiento nos prestamos y caemos en la trampa.

El político copia una estrategia o su campaña por la misma razón. ¿Por qué pensar, si al final es más fácil y más barato copiar? El público al ver que esto se hace habitualmente en el medio, lo acepta y considera ingenuamente que así son todos. Como resultado innegable de la pérdida de valores, nos abstenemos de condenar el acto.

Lo que me llena de tristeza es que al estar ya acostumbrados a esto, dejamos de ver la profundidad del problema. Un político que copia una campaña, no sólo muestra poca iniciativa, carencia de valores y poca creatividad, también muestra un gran nivel de irrespeto hacia el pueblo al cual pretende representar.

Al hacerlo considera al ciudadano merecedor únicamente de una copia, una versión de menor valor e inferior calidad que el original. ¿Será que el político salvadoreño considera de menor valor e inferior calidad al ciudadano que representa?

Copiar es robar. No existe otra forma de verlo. Merece una sanción. Para los políticos no debe bastar una sanción económica, la sanción debe venir de nosotros, castigándolo con lo que más les duele…el VOTO. Hagámosles saber que nos merecemos que nos representen con creatividad, originalidad, pero sobre todo con respeto. Si la campaña es copia y le damos el voto, estamos llevando a un LADRON al Gobierno.

elsalvador.com, Para qué pensar si es más fácil y sale más barato copiar

Posted in: El Diario de Hoy