LPG-Educación en derechos humanos

Posted on 2012/01/17

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El presidente presenta como ocurrencia suya, como gran novedad merecedora de aplauso, algo en lo que muchas personas han venido trabajando con esmero desde hace casi veinte años.

Escrito por Joaquín Samayoa
Miércoles, 18 enero 2012 00:00

Hay que ver y oír para creer. De las palabras pronunciadas por el presidente Funes el pasado lunes en El Mozote podría inferirse erróneamente que, antes de él, nadie se ha ocupado de incorporar la temática de los derechos humanos en el currículo para la formación de oficiales de la Fuerza Armada. En la misma tónica se expresó, acto seguido, el ministro de Educación al afirmar que se iba a revisar el currículo a fin de incorporar esa temática “para comenzar en El Salvador a construir una nueva cultura de paz, una cultura democrática” basada en la enseñanza de los derechos humanos.

Ambas declaraciones ponen de manifiesto un asombroso desconocimiento de lo que ha estado ocurriendo en el país en los últimos 20 años, o una actitud de no querer reconocerlo ni siquiera en la fecha en que conmemoramos el vigésimo aniversario de los Acuerdos de Paz, ocasión que debiera haber servido para que los líderes de la nación hicieran una seria reflexión sobre lo que hemos caminado y lo que nos falta por hacer.

El presidente presenta como ocurrencia suya, como gran novedad merecedora de aplauso, algo en lo que muchas personas han venido trabajando con esmero desde hace casi veinte años.

Para información de ellos y de todos aquellos que aún no lo saben, me permito señalar que uno de los acuerdos incluidos en el documento de Chapultepec fue la creación del Consejo Académico de la Escuela Militar Capitán General Gerardo Barrios, institución en la que adquieren su formación básica todos los oficiales de las fuerzas armadas de nuestro país.

Desde la juramentación de los miembros que integramos el primer Consejo Académico de la escuela militar, en agosto de 1992, hasta estas fechas, dicho organismo ha venido trabajando, en estrecha y armoniosa relación con sucesivos directores de la escuela, en revisar y actualizar los programas de estudio. A la temática de derechos humanos y valores democráticos se le dio particular relevancia desde entonces en la formación de las nuevas generaciones de oficiales.

Por su parte, el Comando de Doctrina y Educación Militar (CODEM) de la Fuerza Armada ha venido coordinando con el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), con sede en San José, Costa Rica, para incorporar la formación en derechos humanos en los planes de formación continua que fundamentan los ascensos a lo largo de la carrera militar.

Le habría bastado al presidente un rato de conversación con su nuevo ministro de Justicia y Seguridad Pública, quien también ha desempeñado el cargo de ministro de Defensa y director de la Escuela Militar, para haberse enterado de que no hacía falta una instrucción suya para hacer algo que desde hace tiempo se hace y se hace muy bien.

La Fuerza Armada ha sido ejemplar en el cumplimiento de letra y espíritu de los Acuerdos de Paz. Aceptó su depuración, renunció al poder y a los privilegios que siempre había tenido, asumió disciplinadamente su nuevo rol y renovó completamente los criterios para la selección y la formación de sus nuevos oficiales. Si tanto hablamos de justicia, habría sido un buen gesto de parte del presidente hacerle justicia a ese esfuerzo institucional y personal que tanto ha contribuido a la estabilidad y a la armonía de El Salvador.

De igual manera, el ministro de Educación y vicepresidente de la República debiera saber que la temática de derechos humanos figura de manera muy destacada en los programas de estudio de bachillerato desde 1997. Hasta se incluyen preguntas sobre esa temática en la PAES. En aquellos años, la UCA y el IIDH diseñaron módulos para la formación de maestros en los conocimientos, valores y competencias pertinentes al respeto de los derechos humanos.

Les hubiera bastado al presidente y al ministro un rato de conversación con el actual secretario de Cultura para conocer estas cosas que a ellos les resultan tan novedosas. El Dr. Héctor Samour fue uno de los destacados académicos que colaboraron en el diseño de los planes de estudio a mediados de los años noventa y también, por muchos años, en la elaboración de la PAES de Estudios Sociales. Todo es susceptible de mejoras, pero debemos comenzar conociendo y apreciando lo que ya tenemos.

Educación en derechos humanos

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