Co Latino-Celebrando la paz en la guerra | 11 de Enero de 2012 | DiarioCoLatino.com – Más de un Siglo de Credibilidad

Posted on 2012/01/11

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Guido Miguel Castro

Durante los últimos 20 años, tanto el FMLN como el gobierno de turno, han celebrado la firma del Acuerdo de Paz de Chapultepec que puso fin a la última faceta de doce años y de carácter armado, de un conflicto que sobrevive desde siempre y que todavía continúa, un conflicto social y cultural que nadie ha sido capaz hasta ahora de enfrentar en sus raíces históricas y sociales.

Esto es similar a que todos los primeros de mes celebremos el año nuevo y al día siguiente sigamos con los vicios, las malas costumbres y los desórdenes del año anterior.
Chapultepec representó prácticamente la vuelta del Ejército a los cuarteles bajo el poder civil luego de 59 años de gobiernos militares y la incorporación a la vida política de grupos armados con antecedentes en el levantamiento del 32 que pasaron a formar parte de la partidocracia que es la nueva forma de poder que se disfrazó de una democracia formal, pero que para el pueblo no significa nada, toda la participación real del pueblo se reduce a marcar una papeleta y algunas consultas formales.
Ahora vivimos una guerra peor que la que concluyó Chapultepec: la guerra social de la delincuencia común y organizada contra el Estado Salvadoreño.
Durante la Guerra Civil se contabilizaron oficialmente 75,000 muertos, un promedio de 17 muertos diarios, que al principio del conflicto eran más por los 40,000 desaparecidos y al final promediaba más o menos 8, según los partes de guerra de ambas partes.

Actualmente, según los muertos reportados por la PNC, Fiscalía y Medicina Legal, tenemos alrededor de 12 a 14 diarios, con picos estadísticos de 34, más los miles de desaparecidos que poco a poco van apareciendo en los cementerios clandestinos, más los miles de no reportados por las familias para no “hacer más grande el problema”.
Existen dos grupos antagónicos con el Gobierno claramente definidos: la 18 y la MS, ambos grupos se atribuyen territorios que cuando son “invadidos” por el bando contrario proceden a eliminaciones selectivas o de advertencia. Ambas facciones cobran “renta” y poseen el estanco de la marihuana, la coca, el crack, el éxtasis, la metanfetaminas y otros, y las dos en común sirven al nuevo imperio: el Narcotráfico Internacional.

Llevamos más de 50,000 muertos en esta nueva guerra y pretendemos celebra la paz de Chapultepec?
Es una costumbre muy de los políticos y de los gobernantes exaltar hechos  pasados que buscan esconder la realidad, la gran discusión sobre dichos Acuerdos de Paz es: quién cumplió mejor los mismos y quién tuvo mayor protagonismo, algo parecido a niños que discuten quien escupe más lejos o quién la tiene más grande, no se diferencian en nada.

Es hora de llegar a un acuerdo social que busque erradicar definitivamente el mercantilismo que deshumaniza nuestra sociedad y esclaviza a los individuos, que privilegia a unos pocos y condena a la gran mayoría a la ignominia de la miseria.

Es hora de buscar eliminar las causas de la violencia rompiendo los vasos comunicantes del narcotráfico y el crimen organizado con los sectores de poder real y formal de la sociedad.

Es hora de formular una nueva Constitución, que refleje la justicia social, no la realidad de la guerra, porque desgraciadamente, la Constitución del 83 y las reformas del 91 no son más que la voluntad de las partes en conflicto, que nunca representaron verdaderamente al pueblo, que siguió siendo el actor pasivo de esta tragicomedia en la que siempre se llevó la peor parte: la miseria y los muertos.

Las estructuras de poder en El Salvador no pueden seguir ignorando que el conflicto social existente puede llegar a tener dimensiones inconmensurables, que podemos estar al borde de un baño de sangre o de un estado de anarquía en el que el Estado saldrá sobrando totalmente.
¿Hay algo que celebrar? No, pero sí mucho por hacer…

Celebrando la paz en la guerra | 11 de Enero de 2012 | DiarioCoLatino.com – Más de un Siglo de Credibilidad

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