LPG-Visión de geógrafo, visión de microfísico

Posted on 2012/01/09

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Para ubicarnos mejor en el devenir de la realidad social de hoy en día hay que tener, al mismo tiempo, enfoque de geógrafo y de microfísico.

Escrito por Roberto Rubio-Fabián
Lunes, 09 enero 2012 00:00

rubiofabian@funde.org

No es fácil vivir y pensar estos agitados, cambiantes y angustiantes tiempos. Basculamos entre el optimismo que suscita el acelerado desarrollo tecnológico (que paso a paso hace real nuestra imaginación), el fenómeno de las redes sociales, la creciente lucha ciudadana por un mundo mejor, y el pesimismo que genera la más inimaginable miseria humana global, plena de pobreza, desigualdad, calamidades sociales y naturales, desalmados y especulativos mercados financieros, redes de tráfico de ilícitos y de crimen organizado, etcétera.

No es fácil para el alma humana descifrar y vivir tal dicotomía de la realidad actual. Para soportarlo y/o encontrarle sentido a semejante disparidad, unos se refugian en el cielo de la religión, mientras otros lo hacen en los placeres de la tierra. Pero ni el consuelo celestial ni el terrenal nos colocan dentro de una perspectiva adecuada ante la complejidad de la vida.

Para ubicarse mejor en el dicotómico mundo actual hay que tener paralelamente visión de geógrafo y visión de microfísico. En el geógrafo, el tiempo y las perspectivas de cambio de la realidad se cuentan por miles de años; las transformaciones perceptibles de la fisonomía geográfica son milenarias y sus tiempos estelares. Mientras que los tiempos y cambios ocurridos en el mundo subatómico del microfísico se miden en nanosegundos; el cambio es raudo y permanente.

Para ubicarnos mejor en el devenir de la realidad social de hoy en día hay que tener, al mismo tiempo, enfoque de geógrafo y de microfísico. Una sin la otra es incompleta. Si contemplamos la historia solamente desde la perspectiva del geógrafo, se podrá vivir con optimismo, al contemplar que el mundo en apenas unos 60 años ha avanzado más que los miles de años que le preceden. Pero al carecer de la visión del microfísico, podemos caer en la pasividad, el conformismo, y colocarnos de espaldas al intenso y problemático acontecer social. Y si solo nos ubicamos desde la perspectiva del microfísico sin la del geógrafo, podemos mantener una actitud activa ante el acontecer social, actuar con entusiasmo de cara a las problemáticas sociales, incidir día a día en los cambios que requiere el momento, pero se corre el riesgo de caer en el pesimismo, el activismo, la impaciencia, la angustia y la ansiedad.

Lo anterior también es válido frente a lo acontecido en el país luego de los Acuerdos de Paz. Desde la óptica geográfica, con perspectiva histórica, visualizamos muchos avances en muy poco tiempo: ya no se mata o encarcela por tener ideas diferentes; desapareció la tortura; existe libertad de expresión y un plural e intenso debate en los medios; se ejercita el pluralismo; el ejército y la policía no detentan poder político; hay más contrapesos sociopolíticos; existe mayor independencia de poderes; los gobiernos locales tienen mayor peso/presencia; la organización y opinión ciudadana incide más en los procesos de toma de decisiones; los corruptos están más expuestos; hay mayores espacios para la democracia; hay elecciones libres; se ha puesto a prueba la alternancia de gobierno, etc. ¡Y todo ello en apenas 20 años!, exclamaríamos optimistamente con el geógrafo.

Pero desde la óptica microfísica, la trayectoria positiva de nuestra línea del tiempo histórico está llena de baches, retrocesos y preocupantes desvíos, especialmente en los últimos años: sistemática polarización; incapacidad de generar entendimientos en temas básicos; importantes partidos políticos todavía anclados al pasado; un sistema político/electoral de los más atrasados del continente; uno de los países más violentos del mundo; crecientes niveles de corrupción en altas esferas y mayor presencia del narcotráfico en estas; debilitamiento estructural de la dinámica económica; finanzas públicas en ruta de la insostenibilidad; sistema de transporte riesgoso y caótico; estado crítico en el abastecimiento hídrico y energético, etcétera. ¡Y todo esto en apenas 20 años!, diríamos pesimistamente con el microfísico.

En conclusión, debemos enfocar nuestra realidad social con optimismo, pues nuestra trayectoria histórica todavía es positiva. Pero al mismo tiempo debemos actuar con realismo y prontitud para enderezar tantas torceduras en nuestro proceso, todavía lineal, hacia la democracia y el desarrollo.

Visión de geógrafo, visión de microfísico

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