EDH-Un sueño en bancarrota: la "Seguridad Social"

Posted on 2012/01/07

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El benefactorismo y lo que ofrecen los socialistas se basa en una ficción: que hay almuerzos gratis, que se puede vivir bien hipotecando el futuro, que "El Estado" tiene la obligación de proveer para todas nuestras necesidades

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Jueves, 5 de Enero de 2012

Hubo un hombre, de apellido Ponzi, cuyas sinvergüenzadas bautizaron las estafas que se montan pagando a los que primero entran con el dinero que cobran al resto. El último caso es el de Karl Maddoff, que se llevó de encuentro a decenas de miles de inversores que metieron casi treinta y cinco billones de dólares en su fondo.

Una neoyorquina cuya fortuna se calculaba en cien millones de dólares, se ve ahora forzada a vivir de "food stamps", el subsidio de alimentos para los pobres.

La forma más usual de las estafas ponzi son las financieras que pagan por encima de los intereses del mercado. De allí la primera advertencia a los pobres incautos: no pongan dinero en negocios que parecen irresistiblemente buenos.

Pero el mayor, gigantesco esquema ponzi, dijo un senador estadounidense, es la "Seguridad Social" de los Estados Unidos, que paga las pensiones de los jubilados o los incapacitados, con impuestos que cobra a los trabajadores activos.

El problema es que los impuestos que se cobran en nombre de la Seguridad Social –y ya lo advirtió el gran economista von Hayek: pónganse en guardia de todo programa o asunto al que le endilgan el calificativo de "social", porque son estafas disfrazadas— se usan para muchas otras cosas, sobre todo para sostener burocracia y otros programas del gobierno estadounidense.

A consecuencia de ello, la Seguridad Social tiene, en sólo este año, un déficit de casi cien billones de dólares, por lo que dentro de unos veinte años estará en la bancarrota, forzando a la gente que trabaja a continuar trabajando para poder comer.

Esta situación es probable que obligue a los Estados Unidos a lo que se vislumbra para Europa: la gente tendrá que trabajar toda su vida, sin posibilidad de retiro a menos que se padezcan dolencias que la vuelvan en absoluto dependiente de la ayuda de otros o de los gobiernos.

No existen en el mundo, almuerzos gratis

La quiebra además comprueba otra realidad: el benefactorismo, como lo pregona la socialdemocracia europea, es un engaño que a la larga colapsa, como está sucediendo en estos momentos en más y más países del Viejo Continente.

No se puede vivir por encima de lo que se produce, a menos que se sea un diputado italiano o un agitador en Hispanoamérica.

El virtual derrumbe financiero de la Seguridad Social estadounidense es, además, resultado de una realidad demográfica: cada vez hay mas viejos que siguen consumiendo y menos jóvenes que están trabajando. Y encima de ello hay menos nacimientos que antes, por lo que la base del esquema se está resquebrajando.

Eso deja a las personas que ahora trabajan con sólo dos alternativas además de la incierta de la seguridad social: ahorrar e invertir para el futuro, como lo hacen las AFP en El Salvador, y fortalecer la unidad familiar.

En esto último deben pensar los seductores masculinos salvadoreños: el deporte de "enamorar, seducir, embarazar y escaparse" va a cobrarles la infamia cuando lleguen a viejos y nadie los quiera ni a diez leguas de distancia.

La seguridad social, al igual que el benefactorismo y lo que ofrecen los socialistas se basa en una ficción: que hay almuerzos gratis, que se puede vivir bien hipotecando el futuro, que "El Estado" tiene la obligación de proveer para todas nuestras necesidades.H

elsalvador.com, Un sueño en bancarrota: la "Seguridad Social"

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