EDH- Sin vergüenza prometen hasta bajar la luna

Posted on 2011/12/27

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Por Ricardo Esmahan.27 de Diciembre de 2011

El Código Electoral es claro en establecer los tiempos legalmente permitidos para realizar las campañas electorales, pero la realidad política desborda estos tiempos. Ya vivimos una adelantada campaña electoral amparada en interpretaciones ambiguas de la ley y una escasa voluntad política del Tribunal Supremo Electoral para poner orden y sancionar.

La justificación del desbordamiento es que aún no se pide el voto, pero son evidentes las ofertas electorales que hacen los partidos políticos desde hace meses. Por ejemplo, todo el año se han venido pintando de naranja postes y muros; otros con más recursos, inundan de comerciales la radio y la televisión, y se toman las vallas publicitarias. Todos buscan posicionarse, generar opinión favorable y de manera discreta piden el voto.

Esa realidad ha sido un mal endémico de siempre, por eso resulta simpático escuchar al Presidente Funes señalar que el problema de las leyes en el país es que son interpretadas al antojo de los partidos políticos; que la ley claramente establece que la campaña electoral formalmente debería de comenzar en enero, y sin embargo, ya tenemos una campaña adelantada.

Manifiesta que la exhibición pública que están haciendo en este momento los candidatos legislativos y municipales de cara a las elecciones "es proselitismo electoral", aunque no pidan el voto. Sin embargo, todos recordamos que el mismo Presidente, cuando fue candidato hizo lo mismo al iniciar su campaña un año y medio antes de los comicios presidenciales, aprovechando que el Tribunal Supremo Electoral no mete manos.

Y desde ya escuchamos que algunos candidatos del partido en el Gobierno hacer ofertas electorales que cualquiera las califica de absurdas y engañosas, aplaudidas sólo por sus correligionarios. Se escuchan ya propuestas de políticos que sin vergüenza ofrecen generar empleos, cuando es evidente que el cargo que éstos aspiran no tiene esa función. Me recuerda la ingrata propuesta de la "Fabrica de empleos", la que hoy todos sabemos fue un engaño premeditado.

Es común y hasta normal que se mantengan de forma permanente cortejos electorales ilusorios hacia los votantes. Toda la propaganda basada en ofertas electorales puede considerarse como un despliegue de creatividad para seducir a los electores; pero algunos candidatos lo están haciendo sin vergüenzas, ofreciendo el oro y moro y tomado en cuenta al ciudadano sólo cuando existen contiendas electorales.

Van de casa en casa, pero sólo con sus correligionarios en una ruta prefabricada, para exponerla en cámaras. Y llama la atención que con el desgaste de este Gobierno, aun en la ruta prefabricada por su partido reciben de sus simpatizantes duras críticas los candidatos oficialistas.

Con cada ciclo electoral en la población se renueva cierta esperanza en que el país puede mejorar; dicha esperanza, es un motor político real que se mueve en las campañas políticas y que apuntan a las necesidades insatisfechas de la población salvadoreña. A pesar de que las prácticas políticas partidarias tengan males sistémicos profundos, se debe de ir a votar.

La estrategia de campaña para posicionar a un candidato opositor para la Alcaldía Municipal de San Salvador, responde deliberadamente más a restar antes que a sumar, más cuando un candidato está contaminado por una ideología. Pero ha quedado demostrado que el tema de ideologías puede servir para fundamentar decisiones de gobierno, pero raras veces sirve para conseguir votos.

Por otro lado, queda muy claro que el Alcalde de San Salvador, doctor Norman Quijano, entiende que el votante da su favor al candidato que le está hablando directamente a él y que le propone soluciones reales y factibles para atender sus necesidades. El voto se define por fenómenos de identificación y representación política, no por ideologías.

elsalvador.com, Sin vergüenza prometen hasta bajar la luna

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